martes, 12 de septiembre de 2017

Unplugged

Frigiliana con iPhone
¡Te parecerá bonito!, diréis. Pueeeess no. Dos meses sin aparecer por aquí no está bien. Aunque feo, feo… tampoco es. Eso sí, debería haber avisado… ¡por lo menos!

Resumiendo, necesidades familiares. Y yo en eso soy fiel a los dictámenes del Padrino: la familia es lo primero. Mis vacaciones fueron en Agosto y en eso también soy fiel a mis propios dictámenes, un auténtico profesional de la desconexión. Facebook me mandó una notificación diciendo que hacía 12 semanas que no sabían nada de mí. ¡Que detalle por su parte y que ordenador más atento!. Tengo pruebas fehacientes de que el mundo no se detiene si no publicas fotos de tus pies hundidos en la arena o de la ensaladilla rusa con la correspondiente cerveza que estás a punto de hincarte. 

¿Fotos?, ¡por supuesto!. Dos meses sin hacer fotos si que habría sido un hecho alarmante. Recuperaré algunas para publicarlas aquí. ¡Las hay incluso de músicos! De momento, para ir reentrando en la atmósfera, unas fotos fresquitas nada profundas.
Frigiliana con réflex
Frigiliana es un pueblecito de la Axarquía que aunque ya conocíamos hemos redescubierto este verano. En realidad lo que hemos descubierto es el placer de pasearlo por la noche, cuando los turistas desaparecen, las calles se quedan solitarias y la temperatura se vuelve más amable. El colmo del disfrute es terminar sentado en alguna terraza cenando.

Gatuza
Ésta es Gatuza. Así es como yo la llamo. Una gata callejera que este verano se convirtió en nuestra okupa temporal. Se coló por una casa contigua en obras y apareció en nuestra terraza. Pasó un par de semanas viviendo entre varias terrazas y como no se dejaba coger para devolverla a la calle le poníamos algo de comida y agua cuando pasaba por la nuestra. Un día empezó a pensar que aunque camináramos sobre dos patas no éramos peligrosos y se aventuró a bajar por la escalera para volver a ser libre. Naturalmente lo hizo con las debidas precauciones y asegurándose de que el paso era seguro.

Ahora nos visita de vez en cuando en la puerta principal y aunque es arisca y no se deja tocar no tiene la menor vergüenza en lo referente a pedir comida. Es callejera, no tonta. Y el pienso que le poníamos era del bueno.

Y ya está bien de ensuciar la red con más fotos de gatitos. La próxima vez, fotos serias...


1 comentario:

ALLWebber dijo...

No te habrás trastabillado con el nombre del pueblo?.
No se llamará Filigrana?.
Las fotos as usual una filigrana.